Fue tanto el impulso que no nos detuvo nada más

No te niego que quería conocerte, o por lo menos ver a alguien parecido a ti. Tú sabes que cuando uno busca algo siempre tiene la expectativa de encontrarlo hasta al abrir el cajón de los calzones. En tu caso nunca lo sospeché. Tenía tantas horas de viaje encima y el estrés del contagio inundabaSigue leyendo “Fue tanto el impulso que no nos detuvo nada más”