La vida en tapabocas

Crónica de unas horas con tapabocas: de la casa a la tienda y de la tienda a la casa Quieres salir a la calle y al cerrar la puerta recuerdas que no te has puesto el tapabocas. Debes entonces quitarte de nuevo los zapatos o desinfectar las suelas para volver a entrar. Cuando ya estásSigue leyendo “La vida en tapabocas”